Cuando la obra culmina, muchas empresas asumen que el certificado llegará de forma automática. En la práctica, la emisión del CIPRL o CIPGN depende de una cadena de documentos que se construye desde el primer día del convenio.
1. Conformidades emitidas fuera de plazo
La conformidad de recepción y la de calidad deben gestionarse oportunamente. Un seguimiento cercano con la entidad pública evita semanas de espera.
2. Mayores trabajos sin sustento
Toda variación que implique mayores costos debe estar aprobada formalmente para ser reconocida en la liquidación.
3. Liquidaciones incompletas
La liquidación debe incluir todos los conceptos: obra, supervisión, estudios y gastos reconocidos por la normativa.
4. Documentación dispersa
Un expediente ordenado por hitos agiliza la revisión de la entidad y del MEF.
5. No planificar el uso del certificado
El área tributaria debe conocer desde el inicio los plazos estimados para planificar su aplicación contra el Impuesto a la Renta.
